CLUB DEL MILLAJE AÉREO


Imaginemos por un segundo un vuelo sobre la cordillera de los Andes. El avión se mece con brusquedad. Las azafatas y los comisarios de abordo lucen asustados y los carritos de comida se desplazan por el corredor. Los pasajeros de las primeras filas comparten valiums y lexotanils y los de las últimas brindan con mini botellitas de whisky importado, desobedeciendo las reglas de no fumar, mientras bailan tarareando temas de los 80´. Los de las filas del medio, en cambio, están inciertos: no queda más "pasta" y odian el whisky, pero por sobre todo temen que el bamboleo del baile retro contribuya a que el 747 se sacuda con más violencia.
En la fila veinticinco están sentados dos extraños que sólo interactuaron en el momento en el que él le subió a ella la pesada mochila al compartimiento de equipaje. Un nuevo pozo de aire hace que todos griten y se agarren el estómago. Entonces el 25A (que está tapado con la clásica manta de cortesía), reclina su asiento hasta el tope y agarra la mano de la 25B (desplazándola por debajo de su manta con gesto preciso), y así comienza todo…
Cómo director del Club del Millaje Aéreo de Argentina, Gonzalo Lunter nos aclara que no hace falta una escena tan extrema para que uno decida hacerse miembro del CDMA. El Club cuenta en este momento con doscientos ochenta socios, de entre dieciocho (hay que ser mayor de edad) y cincuenta y seis años, que militan fervorosamente cada vez que pueden. Pero me comenta que la fundación del club sí tuvo un comienzo de película:
"Todo empezó con un viaje que hice a Cuba en el año 90´. Estuvimos a punto de caer al mar y lo único que evitó que me diera un paro cardíaco fue la suerte de que me sentaran al lado de una gringa súper predispuesta con la que tuvimos sexo en el baño del avión. En esa línea aérea en especial (Copa Airlines) servían cerveza a lo loco, y cuando íbamos por la quinta o sexta, ella me agarró de la mano y me llevó derechito para el fondo. Ni siquiera trabamos la puerta, y aunque el baño tenía olor a vómito, ya que más del cuarenta por ciento del avión estaba descompuesto, lo hicimos sobre el asiento del inodoro con la tapa levantada. Yo tenía diecinueve años y ella parecía de treinta. Después, cuando terminamos, salimos rojos y desarreglados y vimos que afuera casi todo había vuelto a la normalidad. Me dio mucha vergüenza… Fue como la escena esa de Casi Famosos de Cameron Crowe…”
Gonzalo, que tiene ahora treinta y cinco años, y que nunca más volvió a viajar a Cuba, cuenta que una semana después de este incidente nació oficialmente el Club, cuando en un asado del trabajo (trabajaba en una agencia de publicidad), un compañero compartió con él una historia similar, y agrega que "Internet casi no existía, así que era más difícil conectarse con la gente, pero igual, para fines del 92´ ya éramos más de treinta.”
Le pido más información y me alcanza la lista plastificada de los preceptos y las recomendaciones que se les entrega a los socios del Club. Pero, antes de que la mire, se ofrece a leerme en voz alta el texto sobre el recomendado del mes. Ya que todos los meses sacan en su boletín electrónico oficial un recomendado que fue remitido por algún miembro del Club y que está redactado a partir de una plantilla básica, disponible en su página Web. Copio a continuación el texto de Cecilia Díaz, de veintidós años:

Viaje a Londres con escala en San Pablo. Empresa: British Airways, Tipo de Avión: Boing 747-400 Light Weight aircraft. Capacidad: 351 pasajeros Horario recomendado: Entre las dos y las cuatro de la mañana. Lugar: baño. Posición: ella parada con las piernas abiertas a cada lado del inodoro y las manos apoyadas contra la pared. Él parado detrás. Agregados especiales: hay crema para las manos en un recipiente de plástico transparente que se puede usar si hace falta lubricación por nervios o por apuro, y que también sirve para usarla después de hacerlo y así tapar un poco más el olor a sexo antes de volver al asiento. Hay dos papeles higiénicos y aparte hay dos rollos de papel de "tipo cocina" por si hace falta limpiar algo. El baño está casi siempre limpio, ya que lo cuidan mucho durante el viaje (cosa rara), y el tacho de basura está muy a mano para tirar el preservativo. El baño es muy espacioso. Extras: afuera, al salir, te encontrás con la grata sorpresa de que hay un dispenser de agua y vasos limpios en la puerta, del lado de afuera, para saciar la sed post sexo. Puntos negativos: el capitán y el resto de los tripulantes de a bordo se la pasan hablando por altavoz en castellano, inglés y portugués y eso despierta a alguna gente durante la noche, así que hay que cuidarse más que en otras aerolíneas. Puntos positivos: ¡Es el baño más cómodo en el que lo hice!

Después de leer en detalle el boletín para socios de este mes me llama la atención el manejo que deben tener los miembros del CDMA de los modelos de aviones. Ya que en un punto titulado “Mejores tipo de A” del mes de febrero (sorprendentemente parecido a aquellas cartas Tope & Quartet con las que jugábamos algunos de niños y que tenían sus versiones para autos, aviones, motos y animales y en donde escuché por primera vez la palabra “cilindrada") hay una lista que los singulariza por tipo y capacidad. Al parecer los mejores de British Airways (la aerolínea elegida de este mes), para aquellos de ustedes que estén interesados, son:

Airbus A321, capacidad: 194 pasajeros. El más “acogedor” de todos.Boeing 767-300, capacidad: 252 pasajeros. Mejor escala de asientos e iluminación individual.Boeing 747-400, capacidad: 351 pasajeros. Mejor cabina privada en primera clase, mejor “cama” en el Club World y mejor baño.Boeing 777, capacidad: 280 pasajeros. Mejores asientos reclinables y mejor iluminación nocturna.Boeing 757-200, capacidad: 180 pasajeros. Mejor sonido de timbre para azafata y mejor diseño de interiores.

Y me pregunto cómo hacen los miembros del Club del Millaje Aéreo para sacar pasajes para sus vacaciones. ¿Acaso consultan en las agencias de viaje los modelos de aviones para ver qué vuelo y qué aerolínea tomarse? Gonzalo me mira con una sonrisa, me dice que el resto de sus respuestas las guarda para los socios, y cambia de tema informándome sobre los nuevos CDMA que se acaban de abrir en España y Portugal. Ambos liderados, casualmente, por chicas que conoció "en viaje".

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