HIJOS E HIJAS DEL Q.M.E.P


Se podría afirmar que varios de los jóvenes que hoy rondan sus treinta y pico son herederos legítimos del ¿Qué me está pasando?, libro que inscripto bajo la categoría de instrumento de ayuda para padres y educadores (y hermano del exitoso ¿De dónde venimos?), llegó a las manos de ansiosos púberes que corrieron a comparase con los famosos identikits que ilustraban cuerpos en crecimiento. Guiando así el ojo de niñas y niños del papel al espejo, y causando más de un berrinche al demostrar que no todos los hombrecillos de entre trece y catorce años tienen vello púbico, experimentan su primera polución nocturna y empiezan a cambiar su voz; ni todas las chicas al llegar a sus diecisiete ostentan un cuerpo tan armónico y generoso como la joven del dibujo.Esta guía para individuos de entre ocho y dieciocho años, se convirtió en un icono de los 80´ adhiriéndose a la delicada retina de muchachas y muchachos, extremadamente hormonales, que se lo tomaron, tal vez, demasiado en serio...
Luego de revisar las secciones "Todo el mundo pasa por esto pero nadie habla de ello", "¿Por qué cambias?", "¿Es contagiosa la pubertad?", "Guía para las chicas y para los chicos", "Unas palabras sobre tus hormonas", "¿Por qué me salen esos bultos en el pecho?", "¿Qué es una erección?", " ¿Qué es el período?", " ¿Por qué mi voz se comporta de modo tan extraño?", ¿"Por qué me salen granos?", "¿Qué es la masturbación?", "¿Por qué me sale vello?", "¿Qué es una polución nocturna?", "¿Por qué el mío no es como el suyo?" y "¿Qué ocurre después?"... un grupo de jóvenes extra-informados y absolutamente pre-adolescentes tomaron la Casa Rosada e informaron al resto de los púberes del país que la información extranjera sobre el crecimiento fisiológico era fidedigna. Este libro, cuyo título original es Whats happening to me?, aclaraba el famoso interrogante de si los cuerpos de diferentes nacionalidades eran o no equivalentes en sus trastornos evolutivos. Y una vez disipada esta duda, una caravana tan larga como lo era en ese momento la cola para el Space Mountain, en el mismísimo Disney World, se abalanzó sobre una flota de teléfonos de ENTEL y comunicando hijos con padres dio inicio a la nueva revolución sexual: la compra de jabones y cremas para el secado inmediato de las "espinillas".
Entonces: ¿Dónde están hoy los hijos e hijas del Qué me está pasando?
Luego de confundir la revolución sexual con el secado de una producción masiva de grasa, los hijos e hijas del texto de Peter Mayle, ocuparon sus lugares en la sociedad productiva del nuevo milenio. Interesados más por el origen epistemológico de "ménage a trois" o "fist fucking" que por su significado práctico. Atraídos por textos tales como Nación Prozac y apadrinados por el humor de dibujos animados como La pantera rosa (eslabón esencial para la comprensión del concepto de nube de lluvia personal) los nietos del Super agente 86 combatieron sus impulsos raciales de la mano de Blanco y negro y fueron derrotados musicalmente por el Simon mientras trataban de comprender donde meter la mano izquierda y el pie derecho en aquél juego de redondeles coloridos... Una generación que lejos de llamarse descarriada salió a toda velocidad del closet para encontrarse con que la revolución ya había sido discutida unos años atrás...
¿Pero qué pasó con esas tetas triangulares o esa ilustración del joven erecto en el trampolín de la pileta pública que cualquier lector detallista del Qué me está pasando jamás podrá olvidar? ¿Acaso tú, joven nacido entre el 75 y el 80, has acariciado pechos con formas extrañas? ¿O Has sucumbido ante tu propio enrojecimiento al notar que bajo el efecto del agua fría + objeto de deseo tu miembro se debate entre escandalizarte y avergonzarte? Si es así eres un típico joven Q.M.E.P y te invito a unirte al listado de chicas y chicos Q.M.E.P de todo el país que día tras día se despiertan con la misma pregunta: ¿He logrado comprender finalmente qué me está pasando? Y si la respuesta es afirmativa ¿He logrado hacer algo al respecto?

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