La Figurita Fácil

Se puede corroborar que en todo grupo de amigos hay alguna chica y chico que puede considerarse la figurita fácil. Por figurita fácil no me refiero a que estén al alcance de cualquier mano, sino a aquella persona que no importa cuántos kilos gane, pelos pierda, años envejezca, cortes ridículos se haga, músculos de más desarrolle, mal se vista, arruinada por la noche anterior esté o incluso fuera de lugar se vea, siempre podés contar con que a tus amigos les va a atraer de forma instantánea... y se la van a querer llevar a la cama.

Esto, que parece tan trivial, simplifica cumpleaños, casamientos, bautismos, viajes a las quintas, despedidas, fiestas de fin de año laborales, y toda clase de eventos a los que algunos allegados tengan cierta resistencia. Cuando una a viva voz dispara el: “Te aseguro que mi amiga/o X te va a encantar, no te podés perder este acontecimiento por nada en el mundo”.

Admito ahora que yo misma lo he constatado empíricamente durante ya casi diez años, y siempre tuvo éxito. Vale aclarar de nuevo que con esto no quiero decir que mi amiga o mi amigo se vaya siempre a la cama con los cortejantes, sino que los individuos sucumben una y otra vez ante el poder irrefutable del atractivo de mis camaradas.

Entonces, un buen día, lo abrí a discusión. Preguntándole a la gente cercana si contaban en sus grupos con estos seres imprescindibles. Sin embargo, para mi enorme sorpresa, jamás se les había ocurrido pensarlo de esa manera.

La reacción inicial fue en todos la misma, la de poner una condición por la cual “eso es imposible”. Límites del estilo: “si está muy pero muy gorda/o no se si le doy” o “si ya perdió parte del pelo y se peina para el costado no creo que pueda obviarlo”, o el típico “en el momento en que se le caiga todo pierde mi voto”, etc., etc. Mientras tanto, yo repetía una y otra vez, “tienen que pensar en alguien que ni el tiempo, ni el clima, ni el cambio afecte su sex appeal”... porque esa es la base de toda esta cuestión: hay gente que es sexy a pesar de todo. Existe, camina entre nosotros y no podemos evitarla, ni desterrarla (como propusieron algunos que ya se sabían fuera de la categoría).

Después, sistemáticamente, se desató la segunda fase; una fundada en los celos y la duda. Algo así como “¿soy yo una de esas personas?”, “porque si no soy yo, es obvio que no existen”.... A todos los que estén atravesando este breve período les aseguro que cada uno sabe si pertenece o no a ese grupo selectísimo, tanto como si se lo propone, puede identificar a los especímenes sobre los que estamos hablando. Vienen en todos los colores, tamaños, texturas, edades, extractos sociales, y no hace falta que cumplan con ninguna de las estereotipadas premisas de la lista de “gente atractiva”. A veces son sexy-ugly, otras funny-ugly, otras sexy-sexy, en fin, o sos o no sos, vos lo sabés y tus amigos lo saben, final de la cuestión.

Tiempo después de proponer el debate recibí algunas respuestas. Conclusiones que habían salido a la luz luego de pláticas tal vez demasiado acaloradas. Ahora puedo afirmar que en cada uno de estos grupos hay por lo menos una mujer y un hombre que han logrado el extraordinario estatus de “deseado por todos”... ¿O van a decir que no les gustaría recibir esa estatuilla?

Propongo, entonces, que cuenten cuáles son las figuritas fáciles de sus grupos, los siempre presentables, siempre atinados, siempre anhelados... Bah, los que siempre hacen que (en el fondo) nadie quiera perderse sus cumpleaños...